CFE apunta a 2.2 GW en baterías para 2030; hoy México apenas opera 192 MW
El plan de expansión lleva a CFE a 2,216 MW de almacenamiento; en operación solo hay 192 MW, lejos de líderes regionales como Chile, según ess-news / Olade (10 sep).
El storage entra al plan de expansión —con un gap operativo amplio
México tiene un pipeline de baterías en papel mucho mayor que la capacidad ya en servicio. Según Energy Storage / ess-news (10 de septiembre de 2026), citando la Nota Técnica 21 de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), el país contaba con 192 MW de sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) en operación al agosto de 2026, la misma cifra que Olade reportó para 2025. Esa cuenta incluye solo sistemas identificados como operativos e excluye anunciados, adjudicados, en construcción, en pruebas u otros sin operación comercial.
El panorama cambia con la capacidad planeada. Olade indica que el Plan de Expansión del Sistema Eléctrico Nacional contempla 2,216 MW de almacenamiento en baterías a sumar por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) hacia 2030. De acuerdo con ess-news, esa cifra muestra que el storage empieza a formar parte explícita de la estrategia de expansión eléctrica mexicana, junto con nueva generación y redes.
Metodología: no sumar pipeline a lo operativo
El reporte de Olade no añade los 2,216 MW a la capacidad operativa actual. Esa distinción es central: la organización separa lo ya en operación de pipelines y activos en distintas etapas. Para México, 192 MW operativos y 2,216 MW planeados para CFE a 2030 son, según ess-news, dos etapas distintas —presencia aún limitada en el sistema existente frente a un rol mucho mayor en la expansión.
LatAm: Chile domina; México tercero en operativos
En los 27 países miembros de Olade, la capacidad BESS operativa identificada alcanzó ~3,408 MW (3.4 GW) al agosto de 2026, frente a ~1,681 MW en la estimación 2025. Olade advirtió que la diferencia no representa solo baterías puestas en servicio en el periodo: la edición más reciente incluyó limpieza y revisión de información previa.
Chile concentra la mayor parte regional: 2,291 MW en operación (~dos tercios del total). Al junio, según Olade vía ess-news, también tenía 2,389 MW en pruebas y 4,960 MW en construcción —cerca de 9.6 GW al sumar las tres categorías—. Olade considera a Chile el primer mercado de América Latina y el Caribe donde el storage alcanza escala visible en la operación del sistema.
Detrás de Chile aparece Brasil con 479.75 MW operativos, luego México con 192 MW, República Dominicana 106 MW, Perú 80 MW y Jamaica 21.5 MW, entre otros. El mapa sigue desigual, aunque hay proyectos en construcción o etapas tempranas en casi todos los países analizados.
Modelos distintos y advertencia sobre MWh
Olade caracteriza el desarrollo planeado en México como parte de una estrategia de expansión a gran escala. Contrasta con otros casos: en Honduras, storage ligado a confiabilidad (75 MW/300 MWh de ENEE en Amarateca); Argentina con mecanismos competitivos para potencia, reserva y confiabilidad; Jamaica con 110 MW/220 MWh asociados a 220 MW de nueva generación renovable.
La nota técnica insiste en no evaluar storage solo por MW. Dos sistemas con la misma potencia pueden ofrecer servicios muy distintos según su capacidad en MWh (duración), ubicación, disponibilidad, velocidad de respuesta y estrategia de operación. Con más solar, las baterías pueden cargar en horas de alta generación FV y desplazar energía a periodos de mayor demanda neta; Olade advierte, sin embargo, que el storage solo no resuelve curtailment ni sustituye transmisión, interconexiones, demanda flexible u otras fuentes de flexibilidad.
Experiencias de Chile, Australia y California muestran que el despliegue masivo puede comprimir los spreads horarios de arbitraje: al cargar en precios bajos los eleva y al descargar en picos los modera. La recomendación central de Olade a la región: pasar de metas solo de capacidad a planear por necesidades concretas de flexibilidad —qué servicio, dónde, cuándo, por cuánto tiempo; luego características técnicas, alternativas y señales económicas.
Para México, el mensaje del 10 de septiembre es industrial y de planning: 192 MW ya operan; 2,216 MW figuran para CFE a 2030 en el plan de expansión. El gap entre ambos define la magnitud del reto de ejecución.
