El Caribe mexicano ha perdido más del 70% de sus corales, alerta la UNAM
Un arrecife típico de Quintana Roo pasó de tener 50% de coral vivo a cerca de 10%; un investigador pide atacar primero la contaminación y el desarrollo costero.

Los arrecifes del Caribe mexicano han perdido más del 70% de sus corales desde principios de los años 80, y hoy alrededor del 80% de la zona arrecifal está en un estado muy delicado, advirtió Lorenzo Álvarez Filip, investigador de la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales de la UNAM en Puerto Morelos, Quintana Roo.
El especialista habló al concluir su participación en el XVI Coloquio Nacional del Seminario de Cultura Mexicana, dedicado al cambio climático, que se realizó en Cancún el 22 y 23 de octubre.
De 50% a 10% de coral
La salud de un arrecife se mide sobre todo por cuánto de su superficie es coral vivo. A finales de los años 70 y en los 80, en un arrecife típico del Caribe mexicano la mitad era coral; hoy el promedio ronda el 10%, explicó Álvarez Filip. «Tenemos arrecifes que hoy en día no tienen corales», dijo.
Solo algunos arrecifes conservan una condición relativamente buena, y el investigador aclaró que eso no significa que estén en perfecto estado, sino que están menos maltratados que el resto.
Qué los ha dañado
Según el investigador, el deterioro no empezó de golpe ni solo por el cambio climático. Comenzó con el desarrollo costero de las últimas décadas y la contaminación del agua por descargas residuales, y en los años recientes se sumaron olas de calor en el mar cada vez más intensas.
Un estudio publicado en septiembre de 2025 en la revista Nature, dirigido por Chris Perry, de la Universidad de Exeter, con participación de Álvarez Filip, analizó más de 400 sitios del Atlántico tropical. Encontró que los arrecifes crecen hoy cerca de un centímetro cada 10 años, unas cinco veces menos que en el pasado, y que ya pierden más material del que producen. Hacia 2040, más del 70% estaría en erosión, lo que reduciría la protección natural que dan a playas, hoteles y zonas de pesca.
Un segundo trabajo de ambos científicos, publicado en mayo en la revista Current Biology, midió el golpe de la ola de calor marina de 2023: entre 70% y 75% de los sitios evaluados en el Caribe pasaron de crecer a desgastarse.
Qué puede ayudar
Álvarez Filip señaló que lo primero es quitar, en la medida de lo posible, las causas del daño, como la contaminación y el desarrollo costero sin control. Después vienen la restauración y la siembra de corales, que ya se hacen en México con miles de colonias plantadas, pero advirtió que estas medidas tienen poco alcance si las causas siguen presentes.
El investigador también alertó que un posible episodio de El Niño podría traer nuevos periodos de calor en el mar en 2026 y 2027, lo que hace más urgente atender a los arrecifes, de los que dependen destinos como Cancún y Cozumel.
Fuentes
24 Horas, 27 oct 2026. 24-horas.mx
Novedades Quintana Roo (SIPSE), oct 2026. sipse.com



